El Gran Silencio que no pudo callar
Es una noche fría y ventosa de octubre en Zapotlán el Grande, de esas que huelen a huracán y a fiesta. Frente al escenario, una multitud espera, algunos sin saber muy bien qué viene, hasta que, a las nueve en punto, aparece El Gran Silencio: nueve músicos, tres guitarras, timbales, una batería, y una energía…
