Soy la voz que no tengo
Aquí estoy, las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. Paso los fines de semana en una soledad profunda, pero cuando la semana empieza, vienen a mí. Soy de plástico y fierro, con un reposabrazos que sirve de mesa o de almohada, depende de los ánimos de quien me ocupe. Mis patas…
