Detrás de la cámara de un estudiante emprendedor

El estilo de vida de un universitario con un negocio de producción audiovisual.

Por: Octavio Ascencio Callela

La escuela para un estudiante es una actividad que consume gran parte de su tiempo, razón por la que emprender puede resultar difícil, pero no imposible. Emilio Mendoza es un chico de 20 años que cursa el 6to semestre de la carrera de periodismo, pero lo que verdaderamente lo caracteriza es su pasión por la fotografía, él comenzó un negocio de producción audiovisual, cubre eventos con fotografía y video, al mismo tiempo que continúa con sus estudios. En esta entrevista conocemos mejor a Emilio y cómo es que sobrelleva ambas actividades.

Emilio nos comparte su punto de vista sobre el conocimiento y equipo básico que debe tener un productor audiovisual:

El equipo básico, una cámara que se pueda utilizar en modo manual y un flash externo. El conocimiento es un área complicada, saber utilizar la cámara en modo manual no basta en un ambiente de estrés, porque sea una boda, un vals o una quinceañera, el protocolo siempre es el área de mayor estrés, un error ahí equivale a un reclamo del cliente. Es esencial conocer bien lo que sucede en un evento de pies a cabeza.

En conocimiento técnico tienes que conocer tu cámara, saber cuánto puedes pedirle antes de llevarla a su límite, para que así realice un trabajo bien hecho.

– ¿Cómo nace tu interés por la fotografía y el video?

– El interés ya estaba desde que era muy chico. En 2022 tomé un diplomado en cine en Guadalajara, fue mi primer contacto profesional con las fotos y el video, de ahí creció más la espinita de querer dedicarme a esto. También, creo que el interés viene del medio donde crecí, por trabajo de mi familia, tengo mucho familiar músico y demás, me tocaba estar seguido en fiestas. Veía cómo los fotógrafos y videógrafos se la pasaban bien, los veía felices, y dije, órale, me gusta ese mundo.

– ¿Podrías describir cómo fue el primer trabajo que realizaste?

– Fue creo que el 16 de julio del 2025, en unos XV años. Nos pasó algo muy chistoso de hecho. Aquí en Guzmán, hay un templo que se llama el Sagrario y otro el Santuario, llegamos nosotros al Sagrario. Ya estaba la quinceañera afuera y dijimos, “pues sí es ella.” Yo solamente había visto a los papás, nunca vi a la quinceañera. Llegamos y nos dicen, “muchas gracias, ya los estamos esperando”.

Se acabó la misa y me marca la mamá de la quinceañera. “Emmy, buenas tardes, ¿ya vienen en camino?”, le pregunto a la señora “¿No es aquí en el Sagrario?”, “No, es en el santuario”, “Ah, no se preocupe, es que nos acaba de bajar el taxi aquí en el en el Sagrario porque se equivocó, ahorita ya vamos para allá, nada más en lo que llegamos”.

Hicimos reunión de equipo de emergencia con quienes en ese tiempo trabajaban conmigo, mi compañero Roberto y un primo, “Oigan, ¿qué creen, es en el en el santuario, agarren las cosas y corran”. De verdad corrimos, del templo del Sagrario al Santuario, son unos 800 metros, llegamos y les digo, “pónganse la grabadora para el audio”, y me dicen “¿Qué crees?, se nos olvidó”, se regresó mi primo mientras Beto y yo cubríamos el evento.

Fue el primer evento, hubo muchos errores, áreas para mejorar.

– ¿Cómo organizas tu tiempo en este trabajo y tus otras actividades?

– Yo tengo otro trabajo, soy taquero de lunes a martes, tengo la escuela, voy al gimnasio y tengo todavía una vida social, aunque no parezca. Realmente la escuela es la que determina los tiempos, qué días puedo firmar contratos y qué días puedo hacer sesiones.

Tiendo a dormir entre 3 y 4 horas al día, y los domingos duermo como 12, lo que no duermo en la semana lo duermo en los domingos, me ha dado el tiempo, pero porque yo lo estiro.

Pero se disfruta, yo creo que eso es lo más importante, no puedes hacer algo o dedicarle tanto a algo si no te gusta. y si lo haces, ¿qué estás haciendo de ti?

– ¿Te gustaría en un futuro dedicarte a esto a tiempo completo?

– Sí, mi intención es irme a Guadalajara o Ciudad de México, ahí hay más eventos que fotógrafos, quiero dedicarme de tiempo completo a esto o algo relacionado. Yo podría vivir y morir por esto. Morir es fácil, vivirlo no.

Pero no te puedes dedicar al mundo de los eventos en su totalidad sin tener un respaldo. Hay muchos trabajos que necesitan videógrafos, desde una empresa de marketing hasta una empresa que se dedica a hacer comerciales.

Por ejemplo, un compañero aquí que tiene una empresa de marketing y me ha dicho, “Necesito a alguien que sepa editar foto y video, ¿te avientas?” y híjole, “es que la escuela ahorita no me deja”, “no te preocupes, yo te voy a guardar el puesto para cuando salgas”, opciones hay.

Me han ofrecido dar clases de fotografía en algunas preparatorias, de aquí, de Guadalajara, y no es mala idea, sigo dentro de lo que me gusta y es un trabajo seguro.

La experiencia de Emilio confirma que el emprendimiento para un estudiante conlleva un estilo de vida más demandante, pero a pesar del estrés y las horas perdidas de sueño, también es un ejemplo de que es posible dedicarte a tu pasión mientras continúas con tus estudios. Emilio no solo emprende, construye desde hoy las bases para su futuro, uno en el que podrá ganarse la vida haciendo lo que realmente le apasiona, y eso es algo de lo que muchos estudiantes podrían aprender.

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